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Recordando al compositor Colombiano José Barros, fallecido Mayo 12, 2007.
José Barros nació marzo 21, 1915 y es considerado como el compositor Colombiano más versátil. Compuso más de 1000 canciones en géneros como cumbia, curralao, paseo, porro, merengue, tango, boleros entre otros. Canciones como La piragua, Arbolito de navidad, El gallo tuerto, Momposina, El pescador. |
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Las futuras generaciones podrán tener ocasión para preguntarse a si mismos. ¿Cuáles eran los pensamientos de nuestros padres? ¿Por qué no despertaron cuando tenían la oportunidad? Tenemos que oír esas preguntas de ellos ahora.
Al Gore
“En referencia al Calentamiento Global” |
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INTERPRETES:
Por mucho tiempo, la cumbia se paseó por la costa pacifica colombiana, ejecutada por músicos que se integraban para dar alegría a fiestas improvisadas. De estos grupos no se tienen datos precisos. Sin embargo, estas bandas populares cumplieron una importante labor de difusión que permitió la evolución y crecimiento del género.
En 1950 apareció la primera cumbia grabada para comercializar. Era ejecutada con caña de millo y tamboras.
En 1953, se lanza "flamenco" una cumbia compuesta por Soledeño Efraín Mejia. A principios de 1955, aparece el conjunto típico Cumbia de Juan Corralito, el cual graba en un disco por lado y lado una cumbia y la “puya arranca pellejo”. Durante este mismo tiempo, surgió la cumbia de Antonio Lucia Pacheco; quien grabó la pieza musical de “Once de Noviembre".
Antonio "Toño" Fernández fue el primer gaitero que popularizo la música de gaita al incluirle letra. Aunque otros músicos hicieron el intento anteriormente, ninguno fue tan talentoso en escribirle letras a la cumbia, y en improvisar versos que fuesen con ésta. Toño Fernández fue el gestor del grupo “Los Gaiteros de San Jacinto”, grupo que la gente durante mucho tiempo elogió y que en diversas ocasiones representó a Colombia para fomentar el arte y la cultura a través de sus instrumentos.
A principios de los años 50, el maestro Lucho Bermúdez y Pacho Galán, dirigen su atención a la tradición etno-folklórica local, para darle a los temas tradicionales una forma estilizada y un estilo orquestal. Nace entonces "Danza Negra"; una cumbia cantada por Matilde Díaz, que también se llamó la cumbia Colombiana, debido al enorme éxito que tuvo la canción.
A partir de este momento, las cumbias adquieren gran impacto nacional e internacional, al ser cantadas y orquestadas, contrario a la verdadera y autentica ejecución como lo es la que corresponde a los grupos de milleros y de tambores. Los principales grupos que difunden la autentica cumbia son:
• Medardo Guzmán, los cañamilleros de Mahates.
• La cumbia soledeña de Efraín Mejía
• La cumbia moderna de soledad de Pedro Beltrán y la cumbia ritmo Beranoero.
Juan Jiménez "guayaspa" fue el compositor de la cumbia cienaguera, a fines de 1951, la cual ha dado la vuelta al mundo. Por esta razón cada vez que en el exterior se habla de música colombiana es lógico hablar de cumbia, debido a la difusión que logro con la presentación al planeta entero de la cumbia cienaguera.
Otra cumbia de repercusión más reciente ha sido la famosa "pollera colorá”, de Wilson Chopereana. Además de ésta, podemos encontrar "la cumbia sobre el mar", dedicada a Martha Ligia Restrepo, reina de la belleza colombiana, y “Yo me llamo cumbia” de Mario Gareña, que expresa en su letra la síntesis de este ritmo musical.
En Latinoamérica y la comunidad hispana de Estados Unidos, los clásicos de Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Mario Gareña o los Corraleros del Majagual, son los más conocidos y escuchados.
En la actualidad el salsero Joe Arroyo, orquestas como El Combo de las Estrellas, Los Tupamaros, el Tropicombo y Bananas o la reciente figura juvenil Cabas han incluido cumbias modernas en sus trabajos, pero sin mantener la línea tradicional.
DANZA:
La cumbia es un ritmo que solía bailarse en las fiestas populares y patronales de Barranquilla y los pueblos de la Costa Caribe. Data de tiempos remotos en los que la falta de luz eléctrica era reemplazada por la temblorosa llama de un paquete de velas.
En la cumbia los músicos son el epicentro de la rueda del baile y alrededor de ellos las parejas rotan bailando incesantes, al compás de movimientos de cortejo sensual.
En sus épocas de inicio, los participantes bailaban en el mismo sitio -sin desplazarse- y seguían bailando en ronda hasta alcanzar fácilmente la madrugada.
Con el paso de los años, la esquina de la calle Soledad con carrera 23 pasó a ser cita de cumbia cada 11 de noviembre para celebrar la fiesta de San Martín. En la vieja Barranquilla, aquellas noches de cumbiamba eran anunciadas durante el día con una bandera roja colocada en la cúspide de una alta guadua.
Baile:
Coreográficamente se define como una danza de seducción, en la cual la mujer asume una actitud sumisa mientras el hombre baila a su alrededor asediándola; para ello la mujer utiliza un manojo de velas encendidas a manera de antorcha para ahuyentarlo moviéndose en círculos con su pareja.
Marcación del ritmo
La mujer marca el ritmo de cumbia con movimiento de oscilaciones laterales de las caderas, ejecutados en forma natural, sin exagerar, deslizando los pies sobre el piso sin levantarlos, con pasos cortos.
Esto se manifiesta en la posición serena y erguida conque se desplazan. La pollera se eleva en forma pausada y elegante, sin agitarla y sin movimientos bruscos. La correcta marcación del ritmo le dan elegancia y el señorío a la mujer en la cumbia.
El hombre tiene mayor libertad de movimientos; le corresponde marcar el ritmo solo con los pies y se apoya manteniendo elevado el talón del pie derecho.
Coreografía
Es un baile altivo, de galanteo, propio del Caribe colombiano. Los bailadores hacen una rueda de parejas que giran en sentido contrario a las manecillas del reloj. En un circulo interior se desplazan los hombres y en el círculo exterior bailan las mujeres.
Durante todo el baile la actitud de la mujer es de coquetería. Las parejas que bailan en la rueda de cumbia establecen un intercambio. Dentro de ellas el hombre y mujer intercambian un coloquio amoroso a través de gestos y sonrisas con miradas de coquetería. A pesar del galanteo, en ningún momento la mujer debe permitir que su parejo la toque.
Trajes típicos:
Vestuario de la mujer
Lleva falda amplia y larga: la blusa puede ser cerrada, con mangas en tres cuartos: pueden llevar volantes al igual que el remate de la blusa, entallada a la cintura por la espalda y suelta por delante.
La blusa puede ser también escotada con gran volante que rodea los hombros y en la cintura va sujeta a la falda.
Tradicionalmente se usaban telas de algodón estampadas en flores y cuadritos: sin embargo, por los cambios en el mercado de los textiles han sido adaptados otros tipos de telas.
Como accesorios se llevan flores de cayena, corales o trinitarias en la cabeza (naturales o artificiales), collares, aretes y zapatos (tipo babuchas, sin medias).
Vestuario del Hombre
Pantalón blanco que se recoge en la parte de atrás, con un lazo: camisa blanca con cuello redondo, pechera adornada con pliegues y manga larga con puño cerrado.
Como accesorios llevan sombrero, mochilas, chilenas y pañuelo amarrado al cuello.
Otros accesorios: Manojos de velas, encendedores, machetes y vainas, mochilas.
TRASCENDENCIA CULTURAL:
Para que la cumbia llegara a convertirse en símbolo de identidad nacional, tuvo que pasar por el proceso de “blanqueamiento” que tuvieron que pasar muchos ritmos musicales, ocultando los elementos negro-africanos. Aunque siempre ha llevado en su interior una fuerte huella africana, se comenzó a interpretar en forma estilizada por grandes orquestas en los años cuarenta y cincuenta haciéndola más accesible estéticamente, y más aceptable socialmente, a la clase media en el interior del país y para promover su difusión en el ámbito internacional.
Con estas modificaciones, la cumbia, al igual que el bambuco y el pasillo, pasó de una proyección “local” a “nacional”, convirtiéndose en símbolo representativo de la cultura colombiana. Para los colombianos en el exterior, es un símbolo de identidad cultural y de unidad nacional sin importar su origen regional, el estatus social o pertenencia étnica.
Es importante aclarar que es la cumbia orquestada es la que se vuelve representativa en la cultura popular colombiana, y no la cumbia étnica, es decir la costeña o clásica.
La cumbia evidencia un fenómeno de comercialización tal, que se ha transformado hasta dejar de constituirse en signo de identidad costeña. Es así como muchos grupos y músicos colombianos, reconociendo el potencial económico de este género, han seguido grabando cumbias producidas exclusivamente para la exportación a América Central y otras regiones andinas. Estas cumbias fueron transformadas para adaptarse al gusto de poblaciones con tradiciones estéticas muy diferentes a las de la cultura costeña que la origino.
Sin embargo, no obstante su extraordinaria difusión en el mundo, la cumbia no se considera danza nacional colombiana, ya que este lugar lo ocupa el bambuco.
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